La limpieza de los edificios que frecuentas o de la casa en la que vives puede tener una gran influencia en tu vida cotidiana y en tu salud en general. ¿Alguna vez te has sentido mal o indispuesto de forma espontánea en una zona concreta de tu casa? Quizás hayas notado que tu salud empeora cuando llegas a la oficina al comienzo del día. En estas situaciones, a menudo te sientes bien cuando estás fuera de casa, pero cada vez que te encuentras en ese lugar en particular, ya sea en tu hogar, en una tienda o en tu oficina, notas constantemente esos síntomas desagradables: ataques de alergia, dolores de cabeza, náuseas, ataques de tos, agotamiento repentino y más. Bueno, es probable que estés lidiando con los efectos del síndrome del edificio enfermo.
El síndrome del edificio enfermo es una afección real reconocida por la OSHA, la EPA y otras organizaciones de salud. Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el término “SBS” «se utiliza para describir situaciones en las que los ocupantes de un edificio experimentan efectos agudos en su salud y bienestar que parecen estar relacionados con el tiempo que pasan en el edificio. Las molestias pueden estar localizadas en una habitación o zona concreta, o bien extenderse por todo el edificio».”
Los efectos del síndrome de la sala de juegos (SBS) varían de una persona a otra y los síntomas son diversos, lo que dificulta enormemente que los estudios y los investigadores puedan determinar la causa exacta. Aunque algunos informes han relacionado el SBS con una gran variedad de factores relacionados con la limpieza y la ventilación, el denominador común y el principal culpable siempre es la calidad del aire. En el sur de Florida, donde la humedad y el calor son más intensos que en el norte, lo que hace que los aparatos de aire acondicionado funcionen casi las 24 horas del día, los 7 días de la semana, es aún más importante controlar el aire que respiramos en los espacios cerrados.
En definitiva, el instinto más básico del ser humano es respirar; sin embargo, rara vez nos paramos a pensar en la calidad del aire que respiramos, a menos que notemos visualmente alguna anomalía, como el humo que persiste en una habitación mal ventilada o los gases que salen del tubo de escape de un camión. Por desgracia, hay muchos otros contaminantes, sustancias químicas y microorganismos invisibles a simple vista que pueden ser muy perjudiciales para nuestros pulmones y nuestro organismo.
Las esporas de moho, los daños causados por el agua, la acumulación de polvo y un sinfín de factores contribuyen a reducir la calidad del aire. Para combatir estos problemas, lo mejor que usted o su empleador pueden hacer no es solo crear un ambiente saludable en el hogar o la oficina mediante la limpieza regular para eliminar el polvo, la suciedad, los virus, los contaminantes y otros microorganismos, sino también limpiar y descontaminar a fondo todas las unidades de aire acondicionado, los sistemas de climatización y los conductos de aire, además de utilizar filtros de aire de alta calidad que se reemplacen mensualmente.
El síndrome del edificio enfermo es una afección grave cuyos síntomas pueden variar de leves a graves y, en algunos casos, poner en peligro la vida. No espere más: si le preocupa que el lugar donde vive o trabaja pueda provocar el síndrome del edificio enfermo y desea la opinión de un profesional sobre la mejor solución para lograr un aire más limpio y saludable, llame hoy mismo al equipo de Steemer of South Florida.